Cooperación y asociación

Cinco años después de su formalización como partido y presentación en la “parrilla”política, EQUO, el partido de la ecología política en España, se enfrenta estos días a su III asamblea Federal con la doble tarea de encajar, de puertas afuera su propia existencia en el complejo escenario actual y de puertas adentro, la definición de su modelo, liderazgo y estrategia.

Comparto en estas líneas mi reflexión personal sobre uno de los aspectos que, sin duda, se van a volver a plantear estos días, con la intención de que al hacerlo, no pase de largo, al enfocarlo desde la perspectiva mas frecuente una de sus facetas no menos importante. Me refiero a las formas de relación como organización con otros agentes políticos y sociales.

Juan Manuel Mancebo en el ayuntamiento
Juan Manuel Mancebo en el ayuntamiento

EQUO, como organización política que es, debe atender y responder a las demandas de la sociedad, con la que ineludiblemente se relaciona día a día a través de sus actividad orgánica, institucional y comunicacional, bajo los principios de transparencia y participación que la definen, y que en última instancia le permiten conocer, analizar y responder a los retos que se le plantean bajo el paradigma de la ecología política a la que representa. Pero además de esta función de relación con la sociedad en general, EQUO, como organización, está llamada a relacionarse, a entenderse o enfrentarse a otras organizaciones que desde su prisma comparten o confrontan espacios, modelos y aspiración.

Las llamadas confluencias son acuerdos temporales Clic para tuitear

Las llamadas confluencias, en forma de partidos instrumentales, coaliciones electorales y experimentos varios, no dejan de ser acuerdos temporales sobrevenidos por la coyuntura actual, una situación convulsa y apasionante, que ha sido y seguirá siendo profundamente estudiada y analizada. Los resultados, en forma de votos, representatividad, visibilidad, asientos y cargos, resisten la mayoría de los análisis y teorías en favor de confluir y cohabitar con otras organizaciones mas o menos afines para los partidos minoritarios, pese a las naturales reticencias y víctimas colaterales, que las hay, consecuencia de acuerdos y condiciones asimétricas que generalmente favorecen a la fuerza mayoritaria y hasta suponen la renuncia o aplazamiento de determinados principios y temas que suponen disensos y desencuentros con los confluyentes. En cualquier caso, no es intención de este texto profundizar en estas relaciones básicamente diseñadas para la búsqueda de efectividad y representatividad electoral.

Propongo pensar en las organizaciones con quien compartimos batallas Clic para tuitear

Propongo, por el contrario, mirar más lejos y a la vez mas cerca. Pensar en las relaciones con organizaciones con las que en periodos no electorales compartimos batallas, visión, modelo y formas y con las que no siempre compartimos espacios y estrategias. Es con estas organizaciones, de cercanía mucho mas natural, con las que probablemente podríamos reproducir ese fenómeno natural llamado simbiosis, en el que dos especies distintas se benefician mutuamente una de la otra y obtener en muchos lugares mejores resultados y perspectivas de futuro de las que tenemos ahora.

Estas relaciones, distintas y mas estables a las puramente electorales,  articuladas en forma de acuerdos de Cooperación y Asociación política con otras organizaciones y partidos ya existentes o que vayan apareciendo, atienden, sin duda a los principios de solidaridad, cooperación y generosidad propios del movimiento verde, y suponen, además una oportunidad aún no bien explorada.

El territorio natural de esta cooperación es el ámbito local Clic para tuitear

Posiblemente, el territorio natural de esta cooperación y asociación estable con otras organizaciones políticas y sociales sea el ámbito local, donde las causas y espacios son necesariamente compartidos y es mas productivo sumar que competir con los semejantes por unos “recursos” finitos, en un “ecosistema” geográficamente reducido que por otra parte es mas fácil de conocer y abarcar. Sería la aplicación práctica del principio ecologista de “actuar local pensando en lo global, aunque, por supuesto, nada excluye que estos acuerdos también puedan y deban darse en otros ámbitos mayores.

Desde el punto de vista operativo, los mecanismos que pueden llevar a que la asociación sea fructífera y la cooperación supere al trabajo y resultados por separado,  deben responder a las necesidades y particularidades de las estructuras organizativas preexistentes, pero sin permitir que sean una traba para que se establezcan mecanismos de organización y toma de decisiones comunes y unitarios, que busquen el consenso y la identificación de todos los participantes en un proyecto común. Este no es un asunto menor, muchos de estos posibles acuerdos con organizaciones con las que se comparten ideales, formas y objetivos no han sido posibles por falta de encaje de los procedimientos y estructuras de participación y decisión de las partes en el todo. Algunos de los que vienen funcionando, han sabido estructurar asambleas unitarias con fórmulas de decisión por consenso que eviten mecanismos de votación descompensados o cuotas y porcentajes, fórmulas de doble militancia y reconocimiento mutuo, asegurando la igualdad de derechos y obligaciones en los participantes sin distinguir en la práctica diaria su origen, pero respetándolo, teniendo siempre en cuenta la diferencia, singularidad y reconocimiento de todos los actores y realidades. Se trata de reconocer y trabajar en lo común que nos une, sin tener que renunciar a lo que nos diferencia.

Las fórmulas de representación y visibilización conjuntas son también importantísimas para conseguir que todos los participantes vean el proyecto común como suyo y nadie se encuentre excluido ni infravalorado. Comunicar siempre recordando y mencionando las partes de la suma, usar una imagen corporativa consensuada y que ponga en valor lo que cada organización aporta, no tener miedo a enseñar siglas y símbolos ni verse condicionados por ellos, son ingredientes que ayudan a que desde fuera se entiendan como positivos los proyectos comunes y desde dentro se identifican como propios.

Si todo esto se da, ocurrirá de forma natural, que cuando la cooperación funcione, la consecuencia lógica de esta colaboración sea la articulación de una oferta electoral conjunta y unitaria en los territorios, mas fuerte y estable tras el trabajo y visibilización previas que cuando los acuerdos son puramente de cara a unas elecciones, sin que esto signifique, que no pueda haberlos con terceros en forma de coaliciones o confluencias puramente electorales, en los que por otra parte la asociación dispondría de mayor relevancia y peso específico.

Por supuesto que estamos refiriéndonos a acuerdos con organizaciones afines,  en territorios donde ya compartamos presencia y puedan plantearse cooperaciones y como estrategia de expansión en territorios donde aún no estemos y ya existen proyectos similares al nuestro, y que bien pueden convertirse en organización territorial de EQUO.

Paradójicamente lo mas fácil, al contrario de lo que pueda parecer, es encontrarnos con agrupaciones, organizaciones y partidos que compartan nuestro modelo, nuestras formas y soluciones. Los vemos día a día en las manifestaciones, en las mareas y movidas sociales, los sabemos identificar perfectamente, porque hemos compartido batallas, aciertos y errores. Son partidos locales que también abrazan la ecología política, proyectos verdes, agrupaciones vecinales, partidos independientes en cientos de pueblos y ciudades que nos están esperando y que todos tenemos en mente,  Villena, Málaga, Torrelodones etc…

Las asociaciones con grupos independientes hay que hacerla desde la generosidad y el respeto Clic para tuitear

Lo que sin embargo viene siendo mas difícil, y hay que superar, es afrontar estas situaciones con generosidad y respeto. Sustituir lógicas de competencia y rivalidad entre iguales y aprender a cooperar sin renunciar a la identidad propia ni al pasado de cada organización, para superarlo en el proyecto común. Aprovechar tanto el paraguas de EQUO y su fortaleza y visibilidad estatal, como el arraigo de las organizaciones locales, su experiencia y su capacidad de conexión con las realidades a las que no llegamos. Sin caer en el error de implantar la superioridad y desproporción en las negociaciones, ofreciendo generosidad y sabiendo renunciar para ganar, respetando siempre a quienes podemos sumar como compañeros. Olvidando personalismos e historias pasadas y no haciendo con otros cuando somos los “mayores” lo que no nos gusta que nos hagan en las negociaciones en las que nos toca ser lo pequeños.

La cooperación es una seña del movimiento verde Clic para tuitear

La cooperación y asociación política es una seña de identidad y una oportunidad para el proyecto verde. Merece la pena intentarlo, nos va mucho en juego.

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Juan Manuel Mancebo es concejal en Alharuín de la Torre:

Biografía

Aquí se puede echar un vistazo a su blog:

Blog de Juan Manuel

Electores de Alharahuín es un movimiento local nacido en 2009 que colabora con EQUO y con el partido X. En ese sentido es un precursor de las candidaturas municipalistas de 2015:

Historia de electores de Alharuín

Alharuín de la Torre es una población malagueña:

Alharuín

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